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El trabajo

El trabajo bien hecho, los pequeños detalles

 

Decálogo de La Laboriosidad

1. Laboriosa es la persona que ama el trabajo y trata de hacerlo bien.

2. La laboriosidad lleva consigo el afán de aprovechar el tiempo, de concentrarse en el trabajo y de no abandonar actividades a medio hacer.

3. Haga el trabajo con entusiasmo, de buena gana, con empeño, aunque esté cansado y le suponga esfuerzo.

4. Un enemigo de la laboriosidad es el afán de moverse mucho, confundiendo este valor con el activismo. Piense en las hormigas o en las abejas. Huya de la precipitación.

5. Una manera de perder el tiempo es hacer muchas cosas, dispersas, y no acabar ninguna de ellas. Otra forma de perder el tiempo es hacer las cosas mal, pues hay que repetirlas.

6. Un enemigo grande de la laboriosidad es la falta de diligencia; es decir aplazar las cosas, llevar un ritmo cansino, no tener iniciativas…

7. Respete el tiempo de los demás: sea puntual. No interrumpa el trabajo de otros. Prepare las reuniones. Estudie los asuntos antes de hablar con otra persona. Así su tiempo y el de los demás será más productivo.

8. Laboriosidad es hacer en cada momento lo que se debe hacer; no lo más urgente ni lo que más le gusta. Primero lo Primero.

9. Cuando esté cansado haga una actividad que le exija menos esfuerzo; cambie de ocupación. Distribuya los distintos trabajos a lo largo del día y la semana según el nivel de dificultad y su capacidad productiva.

10. El trabajo cuando se hace por valores y con valores desarrolla la personalidad del ser humano, proporciona prestigio profesional, incrementa las propias capacidades, sirve para sacar adelante la familia y contribuye al bienestar social. El trabajo es una bendición de Dios.

  

14 Factores que contribuyen al éxito

 

1.      Tener un propósito bien definido en la vida

Pero no basta tener o fijar metas y objetivos. Es indispensable escribirlos, porque escribir una meta y un objetivo es cristalizar el pensamiento y cuando lo cristalizamos todo sale como lo hemos planificado.

 

2.      Búsqueda de la excelencia personal

Muchas veces nos quejamos de que no hemos tenido oportunidades, pero tampoco hemos hecho nada para  crear esas oportunidades. Siempre esperamos esa limosna, ese regalo que se llama oportunidad y no hacemos ningún esfuerzo para crearla. 

Recordemos que el mundo es de los hombres que hacen, que crean las oportunidades. A ningún hombre grande se le dio una oportunidad, él la creó.

3.      Formación permanente

Los investigadores han encontrado que el 85% de los conocimientos se adquieren en el “aula de la vida”, moldeando adecuadamente nuestra vida, el saber incorporado, que cada uno de nosotros tiene. Ese saber que nos valoriza y nos ayuda a lograr nuestras metas y objetivos. La experiencia demuestra que las personas que se han hecho por sí mismas, las que han luchado “a brazo partido”, son las que mejor se preparan y por su persistencia y excelente preparación obtienen los mejores y más resonantes triunfos.

Al hablar de educación, de conocimiento, recordemos que todo logro necesita un punto de partida y una meta. O sea que partimos de lo que nos aporta la educación para llegar a donde nosotros queremos llegar ( metas y objetivos ).

Los triunfos se logran con una “Adecuada formación física, espiritual, emocional y mental.” Cada uno debe buscar su propia formación..

 

4.      Autodisciplina

Generalmente estamos abocados al fracaso por desorganización de nuestra vida diaria, lo cual nos conduce a la falta de disciplina para encarar los retos que instante a instante nos lanza la vida. Si no hay organización, lo único que podemos esperar es el fracaso, la frustración y nuestro comportamiento será el de desmotivación ante todas las cosas que hacemos. Uno debe dominar todo sentimiento y pensamiento negativo para salir adelante, para obtener el éxito. Recordemos: antes de dominar a los demás y al mundo, debemos aprender a dominarnos a nosotros mismos.

 

5.      Dilación y postergación   “No dejes para mañana lo que puedes hacer hoy”.

Todos esperamos el mejor momento que casi nunca llega o si llega no nos damos cuenta.

Hagamos lo que nos proponemos, lo que hemos fijado como metas y objetivos ahora mismo. En este instante empecemos aunque sea con algo muy sencillo, simple y pequeño, que poco a poco nuestro horizonte se ampliará. Pensemos que si durante unas horas los 4 millones de habitantes en Singapore pusiéramos, cada uno, 100 granitos de arena en la ciudad, Singapore sería un desierto. Usted ha detallado lo pequeño que es un granito de arena, pero de uno en uno, de cien en cien, multiplicado por los 4 millones conformarían el desierto. Así deben ser nuestros actos: pequeñitos pero repetidos y con persistencia nos acercarán al éxito. Alguien nos decía: “Hoy haré todo lo que más pueda como si hoy fuera el último día de mi vida”.

 

6.      Persistencia

Persistir es otra forma de decir: repetir y repetir hasta lograr la excelencia, hasta lograr lo que nos hemos propuesto. Persistir también es otra forma de decir: insistir una y otra vez hasta lograr los objetivos.

Iniciamos las cosas maravillosamente bien, con mucho entusiasmo, pero las terminamos deficientemente. Tenemos la tendencia a abandonar cuando intuimos la menor señal de derrota. El fracaso “fracasa” ante los que persisten, ante los hombres que convierten la tenacidad en un símbolo, en su práctica diaria.

 

7.      Cooperacion 

Siempre necesitamos en nuestra vida hacer equipo, y con la mutua ayuda lograr lo que nos proponemos.  

 

8.Equivocada selección de amigos

Muchas fortunas y vidas se han perdido por una herrada selección de los amigos.  Pero también veamos que la maravilla del mundo, lo majestuoso, lo digno de ejemplo, lo han construido personas que se han asociado y han trabajado hombro a hombro en equipo y unos apoyando a los otros para lograr sus metas y objetivos.

 

9.      Selección de la profesión y de la vocación

Hay muchas personas que su vida se la pasan renegando de lo que hacen y siempre lo hacen mal (ó buscan hacerlo mal) cómo desquite “involuntario” de trabajar en lo que no les gusta y trabajar en algo a regañadientes. Esto es acabarse uno mismo, es negarse a la posibilidad de salir adelante, de erigirse como humano, de lograr lo que uno se propone. Quien elige mal su trabajo, y por ende su carrera, será un fracaso, un amargado y su aporte a la sociedad, en su empresa, será muy poco y siempre protestará por todo y para él nada estará bien. Por favor examinémonos y examinemos nuestro trabajo y no hagamos lo que no nos gusta; demos el campo a otros y luchemos por lo que nos gusta hacer, hay está la racionalidad de lo malo. “Lo que nos gusta hacer lo hacemos automotivados y nadie nos igualará, ese es el sentido de la profesión bien elegida, del trabajo bien elegido. Eso nos hará únicos y de éxito”

10.  Concentración de esfuerzo

La Biblia nos enseña que nadie puede servir a dos señores y nosotros le recordamos que quién tiene muchos oficios no puede tener éxito en ninguno. Persista en uno, perfecciónelo y usted será el ganador.

“El éxito implica máxima concentración de fuerza y esfuerzo” 

 

11.  Gastos excesivos

No gaste lo que no se ha ganado. Ahorre siquiera un 10 % de sus ingresos. Pero este ahorro no lo deje improductivo, porque de nada le servirá. Invierta sus ahorros que al paso del tiempo le produzcan otros ingresos adicionales, y además le ayuden a sobrellevar las épocas difíciles. El ahorro y la inversión nos producen seguridad y ésta nos permite ver hacia delante, planificar y proyectar nuestro futuro.

 

12.  Entusiasmo

El entusiasmo es la chispa que mantiene vivo al humano y además de eso le ayuda a conseguir lo que se propone en sus metas y objetivos. Si no hay entusiasmo no habrá vida. Los individuos o grupos humanos que carecen de entusiasmo se asemejan a las piedras que no transpiran esa sabia vital que debe correr por nuestro cuerpo y se debe dejar traslucir en la comunicación con nuestros semejantes. El entusiasmo mejorará nuestro rostro, nuestro cuerpo, nuestra mente, nuestro pensamiento, nuestras actitudes.

“Si hay entusiasmo hay vida y éxito”

13.  Contar con Dios en todo y para todo

Dios no es un recurso para el éxito, pero es claro que una persona que vive su fe religiosa tiene una base firme para superar adversidades. Tiene un sentido para justificar el esfuerzo, convive más fácilmente con los demás, etc. Por otra parte la gracia de Dios que nos llega por los Sacramentos fortalece al ser humano para alcanzar la perfección humana a la que está llamado.

 

14.  Honestidad

Recordemos que no hay sustituto para la honradez y ser honrados es una buena inversión y podemos obtener el favor de todo el mundo.

La deshonestidad puede llevarnos a la posesión desmesurada de bienes materiales que no durará demasiado tiempo y que no se podrá disfrutar con tranquilidad.

“La riqueza rápida es más peligrosos que la pobreza”

“La persistencia y determinación nos darán la victoria en este día, pues no hay fuerza capaz de derrotar la voluntad absoluta de triunfar”.

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